Minutos antes de las 8:00 de la noche de este lunes, fue liberado Ursus Magallanes, el bombero que había sido detenido tras la muerte de un hombre sorprendido al interior de una vivienda en el Centro Histórico de Tepic.

Con gritos de “¡Sí se pudo, sí se pudo!” y el sonido de una sirena de camión de bomberos, familiares, amigos y compañeros del cuerpo de bomberos recibieron a Magallanes en una calle cercana a la Fiscalía General del Estado de Nayarit.

Al descender de una camioneta, visiblemente emocionado y con lágrimas en los ojos, el bombero abrazó a su esposa, hijos y compañeros, quienes desde la mañana se habían manifestado pacíficamente para exigir su liberación.
Los hechos ocurrieron durante la tarde del pasado domingo, cuando Ursus Magallanes realizaba trabajos de mantenimiento dentro de una vivienda ubicada sobre la calle Bravo, entre Querétaro y León. Según testigos, un hombre ingresó al inmueble causando destrozos, por lo que la propietaria pidió auxilio.

Magallanes y otros trabajadores lograron someter al sujeto, quien fue entregado a elementos de la Policía Estatal. Sin embargo, ya bajo custodia, el detenido comenzó a sentirse mal, solicitó agua y poco después se desvaneció. A pesar de los esfuerzos de paramédicos de la Unidad de Atención Médica Táctica, el hombre falleció en el lugar.

Ursus Magallanes fue puesto a disposición del Ministerio Público y trasladado a la Fiscalía General del Estado. El fiscal Petronilo Díaz Ponce señaló que la detención se realizó conforme a derecho, ya que la madre del fallecido lo acusó directamente de haber participado en la agresión.
Tras las diligencias correspondientes y con el respaldo ciudadano, Magallanes fue puesto en libertad.
