Las inundaciones de esta tarde, sin lugar a dudas, dañaron una infinidad de hogares en la capital nayarita. Fue sorprendente ver los ríos de agua pluvial estancada en las principales avenidas de Tepic.
Impactaba observar cómo los vehículos eran arrastrados por la corriente; una escena alarmante.Afortunadamente, no se reportan pérdidas humanas, pero resulta increíble ver cómo las tormentas siguen azotando a la ciudadanía y a la capital nayarita, sin que exista forma de evitarlas.
Lamentablemente, un sector de la sociedad ha politizado esta problemática colectiva. Buscan culpables de las inundaciones, como si la naturaleza tuviera partido. La realidad es que no hay un único responsable.
También es cierto que la sociedad no quiere, o no va a querer reconocer que mucho del problema actual tiene sus raíces en el pasado porque anteriores gobiernos municipales realizaron obras que, si bien buscaban el desarrollo, terminaron pavimentando gran parte de la ciudad.
Eso impidió que las aguas pluviales se filtraran al subsuelo y recargaran los mantos acuíferos.Hoy, con tantas superficies impermeables, el agua recorre kilómetros hasta llegar a las zonas bajas, donde inunda avenidas, hogares y comercios a su paso.
De los cerros que rodean la ciudad, sobre todo del Cerro de San Juan bajan miles de litros de agua durante las tormenta y en minutos, las principales avenidas como Insurgentes, Tecnológico e Independencia quedan completamente anegadas.
Varias colonias se inundan con cualquier lluvia como las colonias 12 de Diciembre, la 2 de Agosto, Ferrocarrileros, Fraccionamiento Las Aves, Lagos del Country, Bulevar Gobernadores, y todos los asentamientos cercanos al río Mololoa.
Los expertos aseguran que el agua siempre busca su cauce natural, y si analizamos con honestidad, muchas de las colonias afectadas están ubicadas a escasos metros del río Mololoa.
No se trata de defender a ningún actor político ni de favorecer a ningún partido, pero como ciudadanos también tenemos responsabilidad y una de ellas es no tirar basura en la vía pública y peor aún, en temporada de lluvia ya que las basuras agravan el problema de inundaciones.
Si usted, estimado lector, observa después de cada tormenta, verá que las alcantarillas, los canales y arroyos de la ciudad terminan saturados de basura.
En redes sociales somos rápidos para criticar a ciertos personajes políticos, pero pocos se solidarizan con las familias afectadas.
En tiempos de campañas me tocó ver cómo el doctor Leopoldo Domínguez entregaba colchones, al igual que Carlos Saldate a las familias que sufrieron inundaciones en la zona de la Cantera, recuerdo que uno era político que representaba las siglas del PAN y otro del PRI.
Hoy, en cambio, solo juzgamos, acusamos y nos burlamos, pero no hacemos nada por el prójimo.
Es lamentable esta condición humana.
Los valores, poco a poco, se han ido perdiendo, desconozco las causas, pero si considero que debemos asumir la parte que nos corresponde y evitar futuras desgracias.
Seamos honestos: otros gobiernos municipales pavimentaron calles, avenidas y bulevares que hoy provocan estas inundaciones. No digo nombres, para no ofender a nadie porque además seguro estoy que los ex alcaldes estás obras las hicieron de buena fe, pero ahora todos estamos pagando las consecuencias.
